Cómo buscar un buen mentor/a, consultor/a de carrera u orientador/a

como elegir a un buen mentorCasi siempre se ha asociado a recién licenciados, a la incorporación a determinados puestos la figura del mentor, del orientador, del “acompañante”, del entrenador para facilitar y orientar en determinados pasos profesionales.

Hoy me gustaría romper un lanza no sólo por ese acompañamiento inicial, sino por la necesidad de la orientación, la “mentorización”, el acompañamiento de los profesionales a lo largo de su trayectoria profesional. Al igual que solicitamos la información de profesionales como informáticos, consultores de marketing, asesores financieros y demás, es muy relevante, que en España la figura del Career Adviser, o Consultor de Carrera se circunscriba a muy pocos ámbitos y tenga poca aceptación en muchos entornos.

Bien es cierto, que la primera piedra ha de ponerla quién solicita el servicio, dejándose guiar y asesorar, siento disentir en el concepto de que el cliente encuentre por sí solo el camino, la experiencia me dicta lo contrario, en muchas ocasiones buscan que arrojes luz y lo “encamines” hacia determinados objetivos. No me imagino a alguien que contrata los servicios de un SEO y te deja hasta que sepas encontrar la optimización de tu propia web por ciencia infusa… No sé por qué se tienen tantos prejuicios aún por contar con alguien que te asesore y acompañe en tus pasos profesionales, ¿acaso no es importante tu vida laboral? (y no me refiero al dichoso papelito)

Una vez que hemos aceptado que necesitamos un consultor/a, orientador (desde aquí mi lanza por todos esos orientadores que pertenecen a la administración pública y que en muchas ocasiones tienen que lidiar con condiciones muy muy precarias), tendríamos que valorar algunos aspectos:

mentor1Qué quiero del mentor/a, consultor/a

Quiero que me aporte conocimientos técnicos, apoyo en momentos puntuales, se convierta en un “apagafuegos” de mis “movidas” profesionales, sea una relación a largo plazo, que me ayude a conciliar mi vida personal y profesional…

 

 

mentor2Explícale qué quieres.

Siempre me ha sorprendido, o al menos desde que estudié Psicología, la extraña asociación que hacen algunas personas entre la psicología y la videncia, o el trabajo a full time (como si fueras una máquina de psicoanalizar andante, suponiendo que te guste el psicoanálisis), tienes qué decirle que quieres, las personas (salvo Aramis Fuster…) no tienen dotes adivinatorias.

 

mentor3Busca al/la mejor para tí.

Curiosamente no se trata de escoger el “mejor zapato” (perdón, no se me ocurría una metáfora mejor) sino aquel que sea adapte mejor a mi. Mucha veces guiados por el aura cegadora de algunos megagurús podemos acabar con los “pies destrozados” y también nuestro bolsillo.

 

mentor4Confianza.

Vas a tratar asuntos importantes e incluso confidenciales, por tanto, asegúrate de la confianza, discreción y “buenas artes” de quién sea tu guía.

 

 

mentor6Que no te líe.

Cuando un/una profesional acude a un consultor/a de carrera o un mentor, lo que no quiere es que lo líe. Que le ayude a simplificar, que desbroce la maleza del camino que quiere seguir. Que no te engañe con palabras vacías y frases de Paulo Coelho… Datos, hechos, herramientas. No está para sólo decir, sino para enseñarte a hacer.

 

 

mentor7

Que sepa escucharte

Tiene que escucharte, no se trata de que suelte un rollo increíble sobre las muchas cosas que puedes hacer. Asegúrate de que en tus primeros contactos se esfuerza por conocerte y comprender todo el entorno. Es un trabajo de profundidad, en línea con la confianza, has de cerciorarte de que comprende y escucha todas tus necesidades.

 

 

mentor4Privacidad.

Cuidado con esto, estoy oyendo cosas que harían caer cimientos. Escuchan, aportan y callan.

 

 

mentor8Que te aporte valor.

Acudes a un mentor/a, consultor/a u orientador/a para que te aporte su conocimiento, su experiencia… Te enseñe a hacer, a revisar, a evaluar, el resto solo será ruido y modas.

 

 

mentor9El formato no siempre puede ser el mismo.
Puede que las sesiones de mentoring o consultoría sean on-line, en una oficina, durante un almuerzo… El entorno, su variación pueden jugar un papel muy importante, “think out the box”.

 

 

 

Si has decidido ponerte en manos de un mentor/a, consultor/a de carrera, orientador/a sopesa los puntos anteriores y si no te gusta, siempre puedes buscar otro/a.

¡Buen viaje!

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Join the discussion 5 Comentarios

  • Lidia Enrich dice:

    Estoy muy de acuerdo en lo que planteas. Y me parece muy bien reivindicar la figura del consultor de carrera; parece que la orientación laboral sólo es útil para los desempleados, o para los jóvenes, o para las personas con escasa formación, pero esto no es así en absoluto. En mi opinión, ahora que parece que la economía empieza a despegar, las personas se plantearán cambios en su carrera profesional y les será útil contar con nuestra ayuda para tomar decisiones.
    Un saludo

  • Me ha encantado el artículo. En mi actividad habitual, en lo público, suelo empezar con alguna pregunta en este sentido ¿Para qué está usted aquí? No solo es de mucha ayuda para empezar a establecer un diagnóstico de la situación concreta, también permite a las personas empezar a enfocar, a tratar de encuadrar la situación y los aportes que se pueden obtener del trabajo conmigo. Y es que durante el mismo trabajo podemos ayudar a nuestros clientes a situarse en los criterios que mencionas y con ello hacer una labor más eficiente y a que los resultados para él/ella sean más eficaces.

    Insisto en que me ha gustado mucho el artículo, por lo que aportas y por lo oportuno que resulta para responder a qué aportamos desde la orientación laboral y desde el desarrollo de la carrera profesional, así como lo que podemos esperar como clientes. Y, en general, me gusta mucho la linea que vienes manteniendo de reivindicación del papel de la consultoría de desarrollo profesional y la orientación, de la puesta en valor de un trabajo eficaz, responsable, coherente y si, la palabra es la misma, de un trabajo profesional.

    Gracias por compartir todo esto.

    • Xose Alberte, en primer lugar gracias como siempre por tus comentarios. La verdad es que últimamente me hago mucho esta pregunta, sobre la necesidad de ética en algo tan importante como la orientación y el desarrollo profesional.
      No es nada nuevo, pero lo que si es nuevo es el “todo vale” y eso ya no me gusta tanto. Trabajamos con personas y eso tiene sus implicaciones, tanto profesionales como personales y quien crea que esto es sólo hacer un CV o entrenar para una entrevista de trabajo se equivoca.
      También me parece oportuno reivindicar el papel de los orientadores públicos, de la necesidad de que no se conviertan en unos meros gestores (cuestión que no depende de ellos) y que los clientes/usuarios comprendan cuál es su papel y qué pueden esperar de ellos. Dicho esto, no somos (me incluyo, si no te importa) dioses ni tenemos todas las respuestas.

      Gracias por comentar, un abrazo.

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