La primera impresión es la que queda, invitar a contactos en LinkedIn

Hace unos meses me pasó algo muy curioso, quería contactar con alguien de referencia, al menos para mi,  y por una de esas casualidades de “la teoría de los grados de separación”  pude hacerlo. Además de que me aceptó, lo que me sorprendió fue que me agradeciera que no le hubiese enviado una invitación tipo:

“Me gustaría añadirte a mi red profesional en LinkedIn”

o en su versión en inglés:

“I’d like to add you to my professional network on LinkedIn.”

Invitar contactos LinkedIn

Pero no estamos aquí para hablar de mi, sino de cómo hacer una invitación a contactar en LinkedIn, aunque salvando las distancias es como hacer contactos en la vida real. Nadie se abalanza sobre ti y te dice:  quiero ser tu amigo/a; sin conocerte previamente o al menos saber quien eres.

 Previo a todo esto, no voy a empezar a cómo debes tener un buen perfil en LinkedIn, de momento la invitación “fantasma” no causa muy buena impresión, es decir, fantasmagórica por la ausencia de foto y fantasmagórica por la ausencia de contenido.

Nota: tienes 300 caracteres, debes aprovecharlos bien.

Qué pasa tron…

El saludo inicial, por defecto LinkedIn no añade un hola, ni un buenos días, ni tardes ni noches directamente te lleva al grano. Estaría bien empezar con un saludo inicial. Hola, buenos días, estimado/a, emplea aquella fórmula acorde a la persona que vas a invitar. Sigo con el simio en la vida real, no te acercas a nadie sin al menos saludar, aunque a veces en ciertos establecimientos comerciales tienes esa sensación.

En LinkedIn por defecto somos anónimos.

Se ve que lo de ir al grano, alcanza aquí su máxima expresión. Siempre he dicho que quien te nombra ya tiene mucho camino ganado, al menos se ha molestado en mirar tu nombre y dirigirse a ti por el. Piénsalo, en el mundo off line nadie lleva escrito su  nombre en la frente, en LinkedIn van con el de serie, salvo aquellos que utilizan los perfiles profesionales como perfiles de empresa, que de todo hay en la viña del señor…

Y tú quien eres

Después de presentarte estaría bien que me dijeses brevemente, subrayo brevemente, quién eres profesionalmente, por ejemplo, un/a comercial de formación, un/a demandante de empleo, un/a inversor/a, un/a consultor/a… Si no sabes definirte con dos palabras o tres, vete pensandolo

¿De qué nos conocemos? ¿Cómo has llegado hasta mi?

Te imaginas que alguien llega por la calle y te dice quiero ser tu amigo, sin darte motivos por los que solita tu amistad. Pues pensarías que la sinapsis no la hace muy bien. ¿Por qué habría de ser diferente en LinkedIn? Explica el motivo de querer incluirlo en tu red de contactos, te voy a dar unos cuantos:

  • Porque he leído tu web y me encanta
  • Porque he visto tu perfil y veo que compartimos campo de investigación/trabajo
  • Porque fui tu alumno y me gustaría estar en contacto
  • Porque nos conocimos en el evento… y me gustaría tener un contacto a través de esta red
  • Porque me gustaría solicitarte información sobre procedimientos, trabajo, opciones, carrera en tu empresa

A pesar de que podría seguir escribiendo, te recomiendo que no copies ninguno de los argumentos que te acabo de dar, es decir, no copies mis palabras, adapta lo que escribo a tu manera de expresarte intenta ser original.

Se trata en definitiva de explicar cómo has llegado hasta ese contacto, además de incluirlo como opción previa que LinkedIn indica.

Une con flechas

Y cómo averiguo todo esto, pues como cuando de pequeños/as uníamos con flecha conceptos, has de unir aquello que quieres con aquello que la persona ofrece. Para esto, tendrás que tomarte la molestia de leer su perfil y hablar en su idioma, ver por ejemplo:

  • ¿Es un campo profesional mutuo o interés?
  • ¿Tiene conexiones/contactos en común?
  • ¿Estás relacionado/a a través de grupos de LinkedIn?

This is the end.

El final tiene que ser adecuado, que incite a aceptar. No puedes decir gracias y hasta luego. Recuerda que tu mensaje debe ser un “hasta pronto”, un “espero contar contigo entre mis contactos”

Gracias.

Independientemente del resultado has de dar las gracias por haberte prestado el tiempo, por leer tu mensaje, nadie tiene obligación aunque suene muy borde.

Bonus track, no somos amigos.

Aunque LinkedIn es muy estricto con esta cuestión y no deja hacer contactos sin ton ni son, si no hay un nexo de unión entre ambos, en ocasiones puedes marcar la opción de amigos, no en todas. Si marcas la opción de ser amigos, sin serlo, al menos en tu mensaje deberás indicar tu interés y disculparte por emplear dicha “variable”.

En resumen, hacer una buena invitación va a formar parte de la primera percepción que un nuevo contacto tenga de ti. Por tanto hemos de cuidar todos los detalles, nunca sabemos si esa “puerta” que pretendemos abrir nos llevará a nuevos caminos. (qué poético…)

Es hora de invitar, pero no a diestro y siniestro.

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