Las mujeres que no amaban a las mujeres.

Situación 1

Hace unos días en un curso de selección de personal  ante la pregunta de si después de contratar a una mujer, ésta se queda embarazada en el mes siguiente ¿Qué hacemos? Aunque ya la pregunta me causa estupor, no menos me causó la respuesta de la, sí he dicho “la”, formadora, a la sazón responsable de RR.HH., que impartía el curso. Su respuesta: en ese caso es más difícil despedirla.

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Creo que en ese momento la cara de emoticono con la boca abierta se apoderó de varias mujeres de la sala, que replicamos que lo primero que debería plantearse es cómo conciliar y no cómo despedir. Que existen políticas de conciliación, de reducción de jornada, teletrabajo…

Resulta aún asombroso que el tema del embarazo en la selección de personal sea tema tabú, no obstante, lo que me resulta aún más deprimente es que los esquemas mentales, sobre todo de mujeres,  que se plantean el despido como única opción.

Situación 2

Proceso de selección. Todo va estupendamente, y de repente para finalizar, dejas que la persona, en este caso mujer, pregunte o añada algo que necesite o que no hayamos comentado durante la misma. Después de preguntarme sobre horarios, fases, me dice para finalizar: que sepas no tengo pareja ni hijos. Mi cara de emoticono horrorizado inundó mi cara (qué poético)… Le comenté educadamente, que no iba a preguntar esto y mucho menos a valorar dicha afirmación en el proceso porque carecía de relevancia.

Me entristece, mucho, que las mujeres lleguemos a los procesos de selección e indiquemos como un plus estar “soltera y entera” (modo ironía on, lo digo porque últimamente el sentido del humor ácido me brinda más de un post de loa…) No es un plus y mucho menos me interesa la situación sentimental ni “futuromaternal” de nadie tanto hombres como mujeres. Lo único que me preocupa, es qué lleva a las mujeres a tener que sacar estas “armas”, qué  han vivido para que esto tengan que exponerlo a bocajarro en una entrevista. Seguimos yendo mal.

Queda mucho por hacer en este sentido, queda romper moldes y saber que aquellas empresas que concilien estos valores, son las que van añadir valor a su organización, aquellas que podrán crecer y plantear nuevas formas de trabajo. Lo de la conciliación, el teletrabajo y la reducción de jornada no son nada nuevo, pero si son herramientas que tienen un uso menos extendido del que deberían.

En resumen, existen (haberlas, haylas)  “mujeres que no amen a las mujeres”  y ven en la embarazadas un obstáculo, que ven un plus ser una mujer soltera y sin hijos como si poseyeran un par de idiomas o salvoconductos. 

De nada les sirve a las mujeres crecer profesionalmente, sino pueden hacerlo personalmente.

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Join the discussion 5 Comentarios

  • Pues sí, es increíble, pero cierto. Hoy he visto una noticia en una diario andaluz, que daba el dato de que el 85% de las consultas que ha tenido CCOO el el servicio de apoyo han sido por despidos tras la maternidad y acoso sexual. Por cierto, acabo de hacerme seguidora tuya en twitter 😉

  • mireia aldeguer dice:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo Belén, y de hecho pienso que ahí, en esa filosofía, hay un campo de trabajo muy grande en España y que puede dar mucho de si. El/la que piensa así (como la mujer que no amaba a las mujeres) resta, mientras que tu manera de pensar suma valor al modelo empresarial, pues cada vez más, las mujeres no queremos sacrificar nuestras vidas personales por nuestro trabajo, sino que queremos encontrar modelos que concilien ambos mundos. Gracias por el post, es muy interesante. Un saludo.

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