Un día te despiertas en modo “esclavitud digital”:

  • esclavitud digitalTienes que tener 2000 followers.
  • Tienes que generar contenido.
  • Tienes que cuidar tu imagen digital.
  • Tienes que conversar con las empresas.
  • Tienes que ser agradable y divertido/a todo el rato.
  • Tienes que ser original.
  • Tienes que retuitear y compartir el contenido.
  • Tienes que agradecer a todo hijo/a de vecino.
  • Tienes que estar disponible todo el tiempo.
  • Tienes que adaptarte al mundo global.
  • Tienes que conocer todas las herramientas.
  • Tienes que trabajar tu marca
  • Tienes que hacerte un blog
  • Tienes que saber de marketing digital…
  • Tienes que tener un perfil de LinkedIn
  • Tienes que conocer a los influencers (cómo odio esta palabra).
  • Tienes que hacerte fotos en cada evento de networking al que vayas.
  • Tienes, por supuesto, que hacer networking (desvitalizar).
  • Tienes que…

¿En serio?

Llevamos a la gente loca, con tanta zarandaja digital, porque claro, digo yo, que después de hacer todas estas tonterías, cuándo trabaja uno/a, cuándo adquiere conocimiento (y no me refiero a leer blogs, sino libros y asistir a formaciones como Dios manda), siempre habrá algún listo/a (sí, con el tono peyorativo que quieras) que lo que te hace falta es un método GTD, ¡”geteden” a tí!, o que te hace falta un curso de mindfulness, de toda la vida concentración. Ainsss (voy a patentarlo como palabra comodín) De verdad, que tenemos a la gente de psiquiátrico para arriba, hay esquizofrenias con mayor control de la realidad…

Se valora tanto la inmediatez de un tuit que se volverá irrelevante en días en el mejor de los casos…

Y como puntilla siempre habrá algún influencer que te suelte aquello de que si no estás los tienes chungo, crudo,… (nivel de irascibilidad al límite, uno, dos, respira…) o que vas a contracorriente, que se lo digan a Giordano Bruno.

¿Disponibilidad y flexibilidad total?

Claro, y que me abaniques por aquello del calor. Bajo la excusa de tú te organizas, tú decides, se ha pasado a los horarios, (abro paréntesis, desde cuando se nos ha ido la pelota  y podemos llamar a las once de la noche de un viernes para pedir presupuesto??) a la liberalización de los mismos, con la consiguiente carga, estrés y ansiedad en buena parte de los/as autónomos (tribu en la que me encuentro) que parecemos un 24 horas, lo de los trabajadores por cuenta ajena también vendrá, pero para otro post.  Ahora vendrá otro/ad listo/a (sí, con el tono peyorativo que quieras) a decirnos que eres tú el que decides… En fin, a algunos les pasaría yo la cuota de autónomos, el IVA y demás por aquello de que vean la “flexibilidad económica” con la que trabajamos, en el alambre (qué gran metáfora).  Por qué hay todavía algunos que reclaman tu atención non stop y si no puedes atenderles cliente que pierdes, (de los clientes exigentes y que no pagan ya si eso hablamos de…)

No estoy disponible y no pasa nada, tengo vida, detrás de esta pantalla hay un ser vivo, no una ameba que se alimenta de post y redes sociales, tengo vida y me encantan las cervezas  y salir con mis amigos/as. (sí y por eso, no extraigas conclusiones “like a” psicólogo/a faceboodiano). Por eso, flexibilidad si, disponibilidad total no.

Todo es mentira, salvo alguna cosa.

La mayor parte de la vida que ventilas en las redes sociales, es una versión edulcorada de lo que te pasa en realidad, conozco pocos perfiles que hablen de sus desgracias, males y lo penoso que les va en la vida. Y claro, con esto, llevamos a la gente a la idiocia más absurda, a imitar modelos de acción (siempre bajo la sombra de los influencers, que en el mejor de los casos son utilizados por las marcas para sus propios fines) de los que los más avezados (ironía on) en RRHH extraen comportamientos a extrapolar a su entorno laboral. (Si esta asignatura está en los planes de estudio, perdón pero no estaba)

Es tan mentira como que todo el mundo se indigna en el salón de su casa pero pocos reclaman fuera del mismo, activistas de ratón, alienados de la red que vociferan “mantras” como verdades irrefutables. En relación a esto…

¿Era de la información?

Utiliza tu capacidad crítica, esa que quieren usurpar quitando una asignatura fundamental como la filosofía. No te creas nada y cuestionalo todo. De todos es sabido que a todos nos gusta David Bowie… (vaya tela), asisto con asombro como se convierten en tendencias cuestiones que me sobrepasan, que la información se crea y se destruye a la velocidad de la luz y que lo que vale hoy ya no vale mañana…Pero ¿estamos locos o qué?

He visto evangelizar sobre las RRSS a los mismos que las repudian, lo dicho la bipolaridad es un mal muy extendido. Por tanto, no es lo que te informas, sino tu conocimiento profundo, (repito profundo del mundo que te rodea y eso exige saber un poquito de todo) lo que te dotará de herramientas para poner los mensajes que se vociferan en barbecho.

 En resumen… (a pesar de que no estamos a salvo)

Tienes que tener 2000 followers. Haz lo que quieras y olvídate.
Tienes que generar contenido. Escribe sobre lo que te apetece y sin ataduras.
Tienes que cuidar tu imagen digital. Piensa qué quieres y utiliza tu imagen, esto es sólo un rol.
Tienes que conversar con las empresas. Conversa con gente que sabe y la mayor parte no la encontrarás en la red.
Tienes que ser agradable y divertido/a todo el rato. Cabréate de vez en cuando, libera tensión.
Tienes que ser original. A veces es mejor pasar inadvertido/a.
Tienes que retuitear y compartir el contenido. ¿Ah si? ¿Es un mandamiento?

Tienes que leer los blogs de tu sector. No se inventa tanto, leéte mejor un libro.
Tienes que agradecer a todo hijo/a de vecino. Si te apetece.
Tienes que estar disponible todo el tiempo. No, es no y mil veces no. Algún día lo agradecerás.
Tienes que adaptarte al mundo global. O no, igual eres la persona más feliz en tu mini mundo.
Tienes que conocer todas las herramientas. Nunca podrás.
Tienes que trabajar tu marca. Las marcas son de cosas, no de personas.
Tienes que hacerte un blog. Si quieres.
Tienes que saber de marketing digital… Si lo consideras interesante.

Tienes que tener un perfil de LinkedIn. Si lo vas a usar.
Tienes que conocer a los influencers (cómo odio esta palabra) Huye como de las peste, incluida yo… (lo digo porque me incluyeron…:S)
Tienes que hacerte fotos en cada evento de networking al que vayas. Muestra menos y trabaja más.
Tienes, por supuesto, que hacer networking (desvirtualizar) O vivir  cuál eremita.

Tienes que hacer ver que le caes bien a toda la cuchipandi de tu sector. Se cuenta que hay encuentros como la casa de las dagas voladoras.
Tienes que… No hacerme mucho caso, en ocasiones veo muertos digitales…

 

Lo dicho, prometo volver a tomarme la medicación, aunque me provoca acidez.

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