“Oh, qué bien haba”: Hablar para comunicar.

Hablar en público es una habilidad muy demandada y muy necesaria en estos tiempos que hay que hacerse oir ante tanta información y tantos canales de difusión. No basta con sólo hablar sino también comunicar. En mi cursos de hablar en público sólo materializo una idea:

A ser orador se aprende.

Sorprenden dos afirmaciones:

  • Yo hablo todos los días con mis amigos, mi familia, en el mercado… ya sé hablar en público.
  • Hablar en público es para los oradores, los políticos, los famosos (sin comentarios)

Cabría preguntarse alguna de estas cuestiones:

  • ¿Tienes entrevistas de trabajo?
  • ¿Buscas inversores para tu negocio o empresa?
  • ¿Vendes tus propios servicios?…

En diversas ciudades existen los llamados Speaker´s Corners donde personas anónimas dan rienda suelta a su oratoria.

Si al menos has contestado a una de estas preguntas con un sí, necesitas hablar en público, una habilidad fundamental y poco promovida desde que somos pequeños, en el aprendizaje llamémosle “tradicional” se premia la adquisición de conceptos, la repetición por escrito de los mismos, pero en pocos casos se opta por la verbalización y por consiguiente, la compresión de las mismas para poder expresarlas y comunicarlas. He ahí la cuestión, no se trata de hablar por hablar (para eso ya tenemos un programa en la radio) sino de comunicar. Así se me ocurren unas cuantas ideas:

Pierde el miedo.

Qué vergüenza, se van a acordar de mi, se están fijando en mis fallos…El que no lo intenta no aprende, si no lo intentas, no practicarás, si no practicas no aprenderás. A partir de ya, proponte para dar discursos en la “BBC” (bodas, bautizos y comuniones), realiza charlas, habla en las juntas de vecinos…

 

Define el objetivo. 

Aquí es donde viene la mejor parte, existen, se cuenta, se comenta, si barrunta que hay “CIRCUNSTANCIALISTAS”,  si esas personas a la que les preguntas la hora y te empiezan contando cómo se da cuerda a un reloj… (todos conocemos a alguna), si no sabes el objetivo de tu discurso, ponencia, venta, charla, formación, estás perdido y corres el riesgo de que los que te escuchan se pierdan tambien. Aparte de perder el miedo no debes olvidar qué quieres decir y qué quieres transmitir.

Repite la idea principal.

Si os preguntase cuál es la idea principal de los discursos en su carrera presidencial de Barack Obama, el “yes we can”  viene a vuestra mente de manera inmediata y casi inconsciente, esa idea hace mella, transmite, comunica y aporta. En mis cursos de hablar en público, una idea se repite sin cesar: “A ser orador se aprende” (pobres alumnos creo que si les preguntase ¿Cómo están ustedes? me contestarían: a ser…; infinita paciencia 😉 ) La idea principal tiene que ir en consonancia con el objetivo, el objetivo es que aprendan a hablar en público y la idea que asocio es que pueden a hablar en público porque esta habilidad o competencia se aprende.

Utiliza los recursos.

Repite (el uso de las triadas en comunicación es muy común, articular discursos en torno a tres palabras facilita su comprensión y ayuda a que se memorice) cuenta historias, el famoso storytelling un recurso no sólo empleado en discurso, sino de amplio empleo en MK y publicicidad; utiliza el lenguaje visual, kinestésico, fomenta las emociones…Se podrían emplear infinitos, sólo tienes que ir probando, añadiéndolos a tus comunicaciones para interiorizarlos de manera automática en tus charlas, ponencias y clases.

Cuida el final.

El efecto de ultimidad es algo a tener en cuenta en nuestros discursos: repite la idea principal y cuida que la última sensación, emoción o impresión que se lleve tu auditorio sea agradable y recordada. Aprovecha para remarcar el objetivo de tu discurso, a dar tus datos de contacto, a que se queden con ganas de saber más.

Espero que os sea de utilidad, y a tí:

¿Qué te atormenta para no hablar en público?

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