Yo referencio, tú referencias,…¿nosotros referenciamos?

referencias trabajoUna de las preguntas más comunes que recibo a diario es sobre las referencias y si deben incluirse en nuestro CV,  respondiendo a la primera cuestión, salvo en el CV Europass (currículum europeo, en el que se solicitan expresamente los datos y empresas de los referenciadores) no es necesario incluir detalladamente tus referencias. Normalmente si quieres o deseas indicar que puedes facilitar referencias sobre tu experiencia laboral puedes hacerlo con una frase como ésta: se facilitarán referencias a petición de la persona interesada; puedes adaptarlo a tu lenguaje pero siempre enúncialo de forma breve y concisa.

Pequeño apunte no incluir tus referencias en el CV pasa también por no adjuntarlas cuando enviamos nuestro perfil por e-mail (salvo petición expresa) conviene recordar que tampoco ha de elaborarse un sólo documento incluyendo carta, currículum y referencias, así más que una candidatura se asemeja a un borrador literario. Verlas las hemos visto…

Cuestión distinta es durante el desarrollo de una entrevista, en este caso la persona que realiza la selección puede solicitar referencias sobre tus trabajos anteriores a fin de corroborar aquellos aspectos o competencias que les interesan de tu experencia, por ello conviene al menos poder indicar una persona por empleo o puesto desempeñado, y a no ser posible, de las últimas experiencias profesionales.

Algunas de las preguntas que pueden hacer a tus “refenciadores” son:

Si te conocen… (no sería la primera vez que  no han oído hablar de alguien)

Cuánto tiempo trabajo junto con/al mando de/ supervisando…

Qué tipo de relación mantienen

Funciones y tareas desarrolladas

Puntos fuertes y logros más destacados de tu trayectoria profesional

Qué considera que necesita mejorar o completar para alcanzar sus objetivos profesionales

Situaciones difíciles o  relaciones conflictivas si las hubo

Si lo define como alguien muy competente,¿por qué no lo retuvo?

Preguntas relacionadas con competencias concretas para el puesto al que opta (habilidades de comunicación, estilo liderazgo…)

Hemos de seleccionar con mucho cuidado quiénes serán nuestros referenciadores, dado que en muchos casos su información será determinante para el buen término del proceso y tu posterior contratación.

No obstante conviene tener en cuenta algunas consideraciones sobre las recomendaciones:

Los referenciadores deben ser personas con las que hayas trabajado de forma continua y tengan un conocimiento profundo sobre tu desarrollo profesional

Se estima que por cada puesto debería haber dos personas que pudieran referenciarte.

Cuida con detalle la forma y los datos que facilitas de la persona que va a referenciarte: nombre, puesto, datos de contacto y forma de contactar con ellos. Normalmente la solicitud de referencias suele hacerse por teléfono pero en algunas ocasiones se opta por enviar formularios para que se cumplimenten cuando el referenciador pueda hacerlo.

No olvides indicar a las persona que te referencian que van a ser incluidas y vas a facilitar sus datos en los procesos de selección a los que optes.

Puedes facilitarles tu CV para que sepan que documentación e información has facilitado de su empresa.

Infórmales sobre el puesto al que te presentas.

Prepara la red de contactos de tu referenciador, en muchos casos la empresa solicitará a esta persona que le facilite otro contacto al que solicitar referencias sobre ti y que no has incluido como referenciadores.

Agradece a cada una de las personas que te ha referenciado colaborar en el proceso de selección.

¿Qué ocurre cuando el seleccionador decide buscar referencias?

En muchas ocasiones las referencias “referenciadas” no suelen ser un buen indicador y en algunos casos se detecta cierta connivencia entre referenciado y referenciador. Por ello, en muchos procesos la persona responsable de la selección opta por un papel activo y busca, sobre todo a través de redes, posibles referenciadores.

Veamos que podemos hacer en este caso:

No incluyas datos o empresas para las que no has trabajado en tus perfiles profesionales, no sería el primero/a al que no conocen de nada.

Si solicitas referencias, como puede ser en el caso de LinkedIn, indica que hablen sobre hechos de los que se puedan extraer competencias esenciales para tu desarrollo. Es preferible que hablen de funciones y logros, a que reciten una serie de adjetivos “buenistas” que poco o nada añaden.

Evita la referencias cruzadas, en muchos casos el referenciador ser convierte en referenciado y viceversa; más que recomendaciones parece un intercambio de cromos; no se trata de agradecer el detalle, se trata de que la información te ayude a buscar empleo.

No tienes por qué aceptar todas las referencias, no siempre van a ayudarte.

No se trata de cantidad sino de calidad de las mismas, huye del famoso: persona muy responsable, persona trabajadora… y de una larga lista de recomendaciones que no dicen nada de ti, o repiten más de lo mismo.

En definitiva la referencias conforman una parte más del proceso de reclutamiento, aunque bajo mi punto de vista, quizás los seleccionadores debiéramos tomar parte más activa en la búsqueda de las mismas, buscar más allá de aquellos que nos indican, encontrar aquellas experiencias laborales no referenciadas, indagar en pos de verificar los datos y comprobar competencias.

¿Y tú, como referencias? ► Consigue un documento para organizarlas aquí.

Cómo organizar mis referencias profesionales (a mis referenciadores)

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