¿Quieres dejar de ser chocolatina? Aprende a venderte.

En muchos de los cursos de orientación, dentro del módulo de entrenamiento en entrevistas de trabajo, suelo hacer un ejercicio al que denomino la venta de chocolatinas. Le pido a mis alumnos que elaboren un plan de ventas para una nueva chocolatina contemplando  los siguientes parámetros:

  • Información: sobre el producto y necesidad de ese producto en el mercado
  • Embalaje: qué colores, materiales y texturas van a emplear para su venta
  • A quién va dirigida: que definan cuál es el público objetivo de su producto
  • Precio: cuánto cuesta todo el proceso.
  • Difusión: tiempos, forma de publicitarse, mensajes y palabras claves asociadas a tu perfil

ChocolateRealmente, desde que llevo haciendo este ejercicio me sorprende cada día más la capacidad para idear productos, su forma de presentarlos e incluso en algunos la posible viabilidad del mismo, son tremendamente buenos realizando el ejercicio e ideando productos que el mercado en estos momentos no tiene. (estoy empezando a pensar en montar una fábrica de chocolate,”like a Willy Wonka”)

Pero… ¿esto qué tiene que ver con la búsqueda de empleo? Todo, una de las carencias que más detecto en los profesionales es la falta de capacidad para venderse, poseen en la mayor parte de los casos innumerables cualidades, conocimientos, competencias y aspectos que los diferencian, pero que no saben vender en sus entrevistas, por esto, el ejercicio anterior nos sirve para reflexionar sobre estos aspectos; veámoslo en profundidad:

Información: quién soy y por qué me necesitas en tu empresa; qué tengo yo de distinto frente a otras “chocolatinas”, créales la necesidad de quererte, de desearte. Las empresas quieren profesionales que aporten a sus negocios, háblales en términos de beneficios para ellos y de cuál es tu “hecho diferencial”. (esto era otra cosa, ¿no?)

Embalaje: cómo presento mi trabajo y mi trayectoria, un buen currículum, una carta de presentación bien redactada, un blog profesional, un portfolio de trabajo, una trabajada presencia en redes profesionales… se trata de que el “embalaje” sume puntos  a mi trayectoria, no que los reste y que aporte coherencia a tu trabajo, pero no hay que volverse loco/a hay que determinar cuál es el embalaje más adecuado.

Quién. Debo estudiar el mercado, a las  empresas,  a los sectores en crecimiento, conocer el tejido empresarial de mi zona, establecer contactos estratégicos. No puedo ir sin ton ni son a presentarme a todas las empresas del universo, se trata de que centre mis energías y segmente el mercado donde tengo cabida, todos, por desgracia, no valemos para todo (al menos yo).

Precio. Conocer lo que vales y lo que estás dispuesto a ganar o lo que estás dispuesto a hacer a coste cero (y no hablo de los contratos actuales indefinidos de 13 horas)  Establece objetivos a corto, medio y largo. Empieza a valorarte, ya sabes que si tú no te valoras, difícilmente pueden hacerlo los demás. Justifica cuánto y por qué lo vales. Recuerda la frase de Lorea´l, el famoso “porque yo lo valgo”.

Distribución. De nada vale todo el trabajo previo de información, diseño, si no se contarlo y difundirlo de manera correcta y eficaz. Entrena habilidades de comunicación, acostúmbrate a hablar en público, articula tus discursos en torno a palabras clave, asócialas a tu perfil. Pero sobre todo empieza a dejarte ver.

Espero que después de esto, empecéis a dejar de ser chocolatinas y comencéis la venta de vuestro mejor producto: VOSOTROS MISMOS.

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