¿Sabes decir NO? Rechaza ofertas de empleo.

No es muy habitual en estos tiempos decir que no, sobre todo cuando en la mayor parte de las conversaciones de trabajo se escuchan  frases: es lo que hay, hay que aceptarlo todo, tal y cómo está el panorama no queda más remedio, tengo que pagar la hipoteca…

Qué pasa cuando no ofrecen algo y estamos en condiciones de decir que no nos interesa, ¿sabemos hacerlo de la manera adecuada? ¿conseguimos mantener el contacto con dicha empresa?.

No pienses que nunca puede pasarte, por esto, debes estar preparado/a, sobre todo para evitar romper relaciones con empresas interesantes en el futuro y mantener tu imagen profesional y marca personal en todo momento. Sé que no es fácil pero vamos  intentarlo, se trata de conseguir el trabajo que te gusta quizás debas decir que no alguna vez (vuelvo a reiterar la necesidad de un plan de desarrollo profesional para evitar vernos “sepultados” en trabajos que no queremos).

3 Métodos (canales) para decir no.


En primer lugar hay tres métodos para declinar, rechazar, rehusar o decir no a una oferta:

  • Por escrito (correo electrónico)
  • Vía telef
  • En persona (poco frecuente)

*NOTA: Un pequeño apunte, los mensajes de texto o WhatsApp no sirven ni deben emplearse con este fin. Incluso si nuestro empleador está en nuestra red de contactos o usa este canal, siempre es preferible hacerlo a través de su correo personal/profesional.

4 pistas para hacerlo bien.


También debemos tener en cuenta cuatro aspectos fundamentales, independientemente del método elegido, hay que ser:

  • Raudos
  • Diplomáticos o políticamente correctos
  • Agradecidos
  • Breves y concisos

Lo veremos con más detalle:

Rechazar ofertas por teléfono:

Suele ser la opción más frecuente y normalmente más reactiva.


Hay que hacerlo de inmediato.

No debemos demorar la decisión y “estirar” el tiempo para hacer frente al no. Mayor tiempo, mayores trastornos para la selección de otro/a , mayor deterioro de tu imagen como profesional.  No utilices terceras personas, tienes que llamar a la persona que te realizó la entrevista o que te ofertó el puesto.

Agradece su trabajo.

La persona que realiza un proceso de selección, lleva horas de entrevistas, criba curricular, búsqueda de candidatos, pruebas… El primero de nuestros argumentos en la llamada es agradecerle su tiempo y el trato prestado como candidato/a. Si en el proceso intervinieron otros “agentes” (técnicos, directivos, jefes…) acuérdate de mencionarlos y demostrar tu atención hacia ellos. Sin embargo, debes evitar el tiempo de loa, se trata de ser creíble, por tanto brevedad, a nadie le gusta que le digan que no durante minutos y minutos… (recuerda la primera vez que te dijeron que no y no en una entrevista…)

Cuida el tono.

Puede que sea un alivio decir que no a dicha oferta, para ellos no lo será tanto, por este motivo debes cuidar el tono y las formas en que te expresas. No te pases de entusiasmo ni vayas de justiciero/a y te de vengarte por otras situaciones (sí, ya lo sé lo de RR.HH. somos malos muy malos y no tenemos corazón).

Ir al grano, decir no.

No divagues y adornes con palabras huecas y sin sentido tu decisión. Lo importante es dar un argumento, sin herir ni menospreciar a la persona que recibe la noticia. No titubees, se claro/a y directo/a, sin entrar en demasiados detalles que puedan resultar hirientes al reclutador/a (tenemos nuestro corazoncito). Finaliza diciéndole que no te resulta fácil rechazar su propuesta  y deja las puertas abiertas para futuras oportunidades.

¿Y si siguen queriendo contratarme?

Es probable que si la persona que te escogió considere que eres el/la candidato/a idóneo/a, pueda preguntarte y persuadirte sobre más motivos y posibilidades para te incorpores a su empresa. No cuelgues como alma que lleva el diablo, responde a sus preguntas, no te muestres impaciente  y evita cualquier salida de tono por la necesidad de terminar con la llamada.

Despídete agradeciendo. 

Su tiempo, el trabajo realizado y buenos deseos para la empresa que te ofreció el empleo. Si crees que vas a coincidir en un evento, congreso u otro acto en el futuro, emplázalo para volver a encontraros.

Reitera tu agradecimiento con un correo electrónico.

Refuerza tu imagen y marca profesional y el interés de seguir manteniendo el contacto.

Rechazar ofertas por correo electrónico:

Hemos hablado antes de una llamada telefónica previa para rehusar nuestra incorporación, no obstante muchos candidatos/as deciden hacerlo directamente por correo electrónico. Reitero la necesidad de usar ambos medios.

Hazlo inmediatamente.

Igual que por teléfono el tiempo es un factor en contra, como anteriormente mencionábamos, por tanto, no demores tu decisión.

Sé educad@ y agradecid@.

Después de un saludo cortés, agradece su ofrecimiento y trato durante todo el proceso de selección, no descuides las formas porque creas que no te volverás a cruzar en el mismo camino.

Da razones de tu rechazo.

El no ha de ir acompañado de un argumento válido o que refute tu negativa al trabajo. Breve y conciso, al menos resume tus razones en un párrafo, no elabores un lista de “incompatibilidades”.

Despídete de manera cortés y dejando abiertas las puertas en un futuro.

Nunca sabes dónde volverás a estar en un tiempo. Ya sabes, hacer contactos no es precisamente fácil…

Revisa la carta (correo).  

Asegúrate de que transmite realmente lo que quieres, cuida los errores y el formato, aunque vayas a decir  que  no, tienes que ser tan meticuloso/a como si estuvieras dentro del proceso de selección. Incluso puedes pedir una segunda opinión para saber si expresado de manera eficiente tu rechazo al puesto.

Rechazar ofertas de empleo en persona:

Esta es la opción menos elegida y más difícil por aquello de que vayan a recibirte sólo para decirles que no. Si decides o puedes hacerlo, comprueba si podrás mantener tu aplomo y no perder los nervios en dicha situación. Por el contrario, si la presión va a poder contigo durante el encuentro, es mejor rechazar hacerlo en persona y emplear los métodos anteriores.

Busca el momento adecuado.

Que sea la persona que te entrevistó quien decida el tiempo que puede prestarte.

Cuida tu lenguaje no verbal.

Mira a tu interlocutor/a, no pongas caras lastimeras, no muevas compulsivamente tus piernas o manos, ante todo has de demostrar seguridad y convicción con tu decisión.

Habla de razones de forma “políticamente” correcta.

Si rechazas el puesto por su bajo salario, no lo sueltes a bocajarro, habla de retos, metas u otras cuestiones, la hipocresía (aunque no esté bien decirlo) es un arma muy poderosa, sino que se lo cuenten a las miles de parejas que rompieron a ritmo de: no estoy preparado para una relación ahora…

Despídete con un apretón de manos y tus mejores deseos.

No salgas despavorido o eufórico, ambas son malas opciones.

En resumen, de

Decir que no de forma asertiva, sin romper relaciones 0 contactos, manteniendo en todo momento nuestra imagen profesional y siempre teniendo en mente cuál es nuestro objetivo o meta. Decir no, no es malo, si se sabe cómo y por qué.

Join the discussion 3 Comentarios

  • Elisa dice:

    Hola
    Gracias por el artículo. Todo lo que explicas me parece muy sensato pero lo que se me escapa es porqué recomiendas que si has llamado por teléfono y hablado con el empleador para declinar la oferta, debas también enviarle un email. Quizás es que no he entendido bien la frase “Reitero la necesidad de usar ambos medios” ¿No puedes resultar pesado, abusar de su tiempo incluso?

    • Hola Elisa,

      Gracias por comentar. Como comento en el artículo es una manera de reforzar tu imagen como profesional. Abusar de su tiempo puede ser incluso con un sólo medio, explicaciones largas y tediosas tanto por teléfono como por e-mail. El hecho de enviar un correo te hace mantener el contacto, que mantengan tus datos por escrito y un canal abierto para futuras opciones.

      Saludos.

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